Por tierra, por agua y por aire, los animales más rápidos del planeta se desplazan a velocidades increíbles para cazar y no ser cazados. Pero no todo es fuerza en el territorio de la supervivencia animal: algunas veces, el más rápido es el que gana o el que se queda con el mejor botín.

Por Victoria Bembibre.


Chita o guepardo

Foto de chita descansando

Las chitas son los animales más veloces del mundo terrestre. Tambako the Jaguar/Creative Commons

El chita o guepardo es un felino de gran tamaño que vive mayormente en regiones de África. Es conocido por ser el depredador más veloz de todos en el mundo terrestre. Este felino alcanza velocidades de entre 112 y 120 kilómetros por hora, cubriendo distancias cortas de alrededor de 500 metros. Y puede acelerar de cero a 100 kilómetros por hora en tres segundos. Es un animal tan veloz que superaría la capacidad de aceleración de muchos autos, e incluso varios modelos se inspiran en el espíritu de este cazador nato. El guepardo es el único felino que tiene garras no retráctiles (a diferencia del Guepardo de X-Men) y que no puede trepar árboles verticalmente.

Su velocidad no está dada sólo por la forma de su cuerpo y el poder de sus cuatro patas: sus fosas nasales son más grandes para permitir el ingreso de más oxígeno durante una carrera, y su corazón es de mayor tamaño que lo normal para hacer circular más sangre. Su cuerpo es todavía más sorprendente: la cola le permite maniobrar durante su carrera, dando giros rápidos para alcanzar a su presa.

Pez vela

Foto de pez vela bajo el agua

El pez vela puede llegar a medir casi tres metros y alcanzar una velocidad de más de 100 kilómetros por hora. jidan chaomian/Creative Commons

Si el guepardo es el rey de la velocidad sobre tierra, el pez vela es su representante en el mundo acuático. El pez vela habita regiones cálidas de todos los océanos del planeta. Es reconocible por su color azul grisáceo y por una aleta dorsal eréctil con aspecto de una vela, que debe haber servido de modelo para embarcaciones de vanguardia. Tal como otros peces, tiene un pico puntiagudo que asemeja una espada y que le facilita la alimentación. En toda su vida, puede alcanzar una longitud máxima de tres metros y una velocidad de hasta 110 kilómetros por hora.

Además de ser el más veloz, es también parte de una de las especies de peces más extrañas: su aleta dorsal le permite no sólo parecer de mayor tamaño ante sus depredadores, sino además dar asombrosos saltos fuera del agua. Otra característica sorprendente es que puede cambiar de color de acuerdo con su estado de ánimo o con el mensaje que quiere transmitir: cuando está excitado, sus colores son más brillantes para que su presa se confunda y la captura sea más sencilla.

Halcón peregrino

Foto de halcón peregrino surcando los cielos

El halcón peregrino alcanza velocidades de 325 kilómetros por hora. mikebaird/Creative Commons

El cielo tiene su propio rey: el halcón peregrino. Esta especie popular de ave rapaz pertenece a la familia de los halcones y exhibe un gran tamaño. El halcón peregrino tiene una espalda de color gris azulado y su cabeza es negra, con una suerte de bigote.

Si la velocidad del guepardo o del pez vela podría sonar increíble, la del halcón peregrino es simplemente aterradora. Cuando está decidido a capturar una presa, esta especie de pájaro puede alcanzar los 325 kilómetros por hora, lo cual lo convierte en el animal más rápido del planeta. Algunos ejemplares han incluso alcanzado la astronómica velocidad de 389 kilómetros por hora.

El halcón peregrino puede encontrarse en casi cualquier región de la Tierra, excepto en zonas polares, montañas muy altas o bosques tropicales.

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